La inmadurez, la vulnerabilidad y la dependencia de otras personas son, sin duda, características que definen muy bien a los adolescentes y jóvenes en sus primeros años de vida, aunque también lo son las grandes modificaciones que se producen en su crecimiento físico y emocional, que conducen a una mejora notable de su autonomía
Durante estas etapas estudiantiles, una acelerada socialización, así como una enorme actividad física, son los rasgos que mejor la definen. Se establecen diferencias en ellos y ellas en el dominio del lenguaje, a favor de las mujeres. Y la independencia y desarrollo corporal de gran importancia en los varones, siempre tomando en cuenta que cada ser humano es único y su visión personal debe ser respetada y apoyada sin estereotipos sociales que puedan dañar a su formación.
El desarrollo de los órganos reproductivos y el modelado del cuerpo son signos inequívocos de la adolescencia, pero también se desarrollan durante este periodo otras tareas, como la de adquirir una identidad, un pensamiento lógico y organizado y la entrada en el mundo de los adultos. Los peligros para su salud son importantes, ya que es el momento en que se inician en el conocimiento de las ciencias y también en el despertar del mundo. Pero se enfrentan a diversos peligros, entre ellos a desarrollar adicciones. Además que el adolescente está en búsqueda de la aceptación social. Es un tema de alta importancia ya que se debe trabajar su autoestima, el equilibrio, la seguridad personal y sobretodo anclar fortalezas como la fe.

