Etapas del duelo y aceptación.
El día de los Santos, el día de los Difuntos, las tradiciones familiares Seres Humanos
El ciclo vital humano hace referencia al proceso de crecimiento y desarrollo que atraviesan las personas desde el nacimiento hasta su muerte. Al margen de las discusiones de los expertos sobre las causas y los diversos factores que lo determinan, básicamente son las interacciones entre los factores genéticos y el entorno los que resuelven el desarrollo de los seres humanos, aunque muchas cosas tienden a ser vulnerables a la presión social.
La edad adulta constituye el estadío de la vida de más larga duración, es la edad productiva y reproductiva por excelencia. Se le suponen independencia y madurez y, sobre todo, se les exige responsabilidad en las múltiples decisiones que han de tomar, no sólo sobre sus vidas sino también sobre las de otros; ellos y ellas consiguen los máximos niveles de responsabilidad laboral, las mujeres tienen hijos y muchos de ellos tienen familias con hijos y padres. No es difícil suponer, por tanto, que la salud constituya para ellos un valor fundamental en sus vidas.
Si bien se hace la suposición que para las personas mayores el final de la vida está más próximo, sabemos que es una utopía. Esta es una etapa que permite ser vivida de modos muy diferentes en función de cómo lo fueron las etapas anteriores y de las características personales y sociales de cada uno. Si bien los problemas de salud no son pocos, máxime en la actualidad con una esperanza de vida tan alta, la enfermedad no es sinónimo de vejez, y muchos mayores abordan esta fase con un buen nivel de salud, bienestar y satisfacción.
En estas fechas en un país centroamericano como es Guatemala conocido por sus múltiples tradiciones y su multiculturalidad tenemos fechas, costumbres y formas sociales de afrontamiento de la muerte, las pérdidas, el duelo en diferentes contextos.
También somos particularmente una cultura que ve las pérdidas de trabajo, separaciones, cambios económicos, etc. con una visión ancestral y tendemos a verlo con una visión un tanto fatalista pero también burlona.
La teoría de las 5 fases del duelo de la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, es uno de los modelos psicológicos más célebres en todo el mundo. Estos cinco estadíos son: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación.
Y tienen lugar en mayor o menor grado siempre que sufrimos una pérdida.
¿Qué es el duelo? Una perspectiva psicológica
El duelo es el proceso psicológico al que nos enfrentamos tras las pérdidas y que consiste principalmente en la adaptación emocional a éstas, si bien se trata de una experiencia compleja que engloba también factores fisiológicos, cognitivos y comportamentales, entre otros.
Por definición la pérdida de cualquier objeto de apego provoca un duelo, si bien la intensidad y las características de éste pueden variar en gran medida en función del grado de vinculación emocional o de la propia naturaleza de la pérdida. Las pérdidas no siempre son físicas, sino que también pueden tener un carácter abstracto.
Así, las personas pasamos por un proceso de duelo cuando sufrimos una ruptura de pareja, cuando abandonamos el lugar donde nacimos de forma definitiva, cuando nos despiden de nuestro puesto de trabajo o cuando perdemos la movilidad en una parte del cuerpo; no obstante, el duelo por muerte es el tipo más relevante por la potencia con que afecta a la mayor parte de personas.
Además, los modelos psicológicos que describen este proceso se han centrado fundamentalmente en el duelo que se desarrolla como consecuencia de la muerte de una persona cercana o de la cercanía del propio fallecimiento; entre estos, el más importante es el de Elisabeth Kübler-Ross.
La terapia sistémica va enfocada a que las familias sanen y vean con otra mirada sus patrones, los porqués de sus acciones el por qué repetimos, conmemoramos o sufrimos, ya que esa es la forma en que el clan familiar se adaptó a su pérdida, a manifestar amor a sus antepasados, como la Fiesta del Día de los Fieles Difuntos, con juntar a la familia, adornar y comer en los cementerios o en los hogares con un plato tradicional que involucra a muchas manos para su realización, como es el fiambre y los diferentes postres tradicionales, pero también se bebe mucho en algunas familias y también se repiten los círculos de violencia, o el reunirse también evocan heridas no sanadas y se convierte en días de llanto de dolor, nostalgia. La muerte o pérdidas no sanadas son como hilos sueltos que en momentos claves se convierten en serios problemas emocionales para quien los vive y su sistema familiar y laboral.
El caer en adaptaciones disfuncionales nos enferman en muchas formas y los enseñamos y hacemos patrones a nuestros hijos y demás familia. La reconstrucción de significados sanos de las etapas de vida duelo y pérdidas, logramos ver a las personas fallecidas o nuestras pérdidas convertirse en conexiones simbólicas, sanas amorosas que nos alienten en los desafíos de la vida y superar con resiliencia.

