Te mereces el amor que siempre intentas darle a los demás.

Es más fácil para algunas personas amar a los demás que a sí mismos. Te afecta en todas las esferas de tu vida personal y laboral.

Este comportamiento puede ser falta de amor propio, ya que las sociedades por muchos siglos nos han convencido de que el amarnos a nosotros mismos es ser egoísta, pecaminoso y hasta mal visto.

Pero si no nos amamos y no sabemos valorarnos no podremos saber como se siente ser amado y valorado genuinamente y no podremos hacerlo con alguien más, ya que la idea es que no puedes dar lo que no tienes.

Si te amas te valoras, sabes cuidarte, conocerte y hacer lo necesario para ser dulce contigo mismo, estás lleno.  Si estás lleno, puedes dar y recibir amor.

Podrías convertirte en un vampiro codependiente,  que buscas que te den y te llenen, pero tú no sabes hacerlo ni para ti, eso sí es egoísta y además no estás dando nada de calidad, tampoco recibirás amor de calidad, ya que no lo conoces.

Mal interpretamos palabras sabias como los dos mandamientos de Jesús, primer mandamiento: “Amarás a Dios sobre todas las cosas” y el segundo “Amaras a tu prójimo como a TI MISMO”, Como podemos pensar que primero los demás si no sabemos como amarnos, respetarnos, cuidarnos, hacernos responsables de nuestra propia felicidad y también hacernos responsables de sanar, de nuestros momentos o traumas difíciles del pasado. Aprender cada día y renovarnos cada día de adentro hacia afuera es amarnos. Cuanto te conoces, cuanto te perdonas, cuán buena compañía eres para ti mismo, que disfrutas de estar contigo y no necesitas estar llenándote de otros, usándoles porque no eres capaz de ser el constructor de tu vida y hacer de ella el protagonista y no la víctima o el victimario.

El amor propio es un reto de valientes, que se aceptan y buscan ser su mejor versión, están siempre alertas para hacer mejoras para sí mismos, ven los cambios como oportunidades, y se sienten llenos, amados por sí mismos y por su fe en El Señor, Dios,  cual sea tu entendimiento de lo superior en la existencia, puedes llamarlo el Creador de todo lo que es. Atrévete a conocerte, a perdonarte. La psicoterapia es una herramienta para mejorar tu auto concepto y autoestima.

Reinventarse y aceptar la vida con optimismo a pesar de que no siempre va como queremos o deseamos, pero es en sí la vida esa aventura interesante de ser, y de ser auténtico, para poder dar y recibir plenamente. Revida te invita a que te des la oportunidad de explorar en ti y amarte incondicional y plenamente. Y al amarte, amar la vida y además amarás a otros con libertad y en forma sana. Te acompañamos en tu viaje hacia tu adentro y traer para afuera todo lo bueno y sacar de ti todo lo que ya no te sirve molesta o no te suma. Ámate con todo tu ser. ¿Qué es quererse a uno mismo? Quererse a uno mismo es darse el respeto y el amor que todos merecemos. Significa tener en cuenta nuestras necesidades y aceptarnos en todas nuestras facetas, atreviéndonos a ser quienes somos. Implica también no juzgarnos y criticarnos por cada error que cometemos. Es hablarnos bonito y pensarnos positivamente vernos con ojos de dulzura y mantener ese autoromance personal toda la vida en honor al regalo de la vida.

Quererse a uno mismo también es dejar de exigirnos más de lo que realmente somos. Aspirar a mejorar en la vida y como personas es un proyecto noble, pero no debe llevarnos a la ansiedad y a infravalorar cómo somos actualmente. Debemos aprender a romper con las falsas creencias que condicionan nuestro presente y nuestro futuro, además de perdernos cosas valiosas de nuestra vida actual. Quererse a uno mismo significa mostrarse tal cual somos en los distintos ámbitos en que nos movemos. Debemos afrontar la realidad, con sus obstáculos y dificultades. Siendo conscientes de nuestro potencial podemos conectar mejor con las personas y enfocarnos hacia nuestros objetivos personales.

Aprender a querernos a nosotros mismos nos va a reportar una mayor capacidad para amar a otras personas. ¿Por qué? Cuando cuidamos nuestro bienestar psicológico, estamos labrando una larga lista de buenos hábitos y actitudes que afectan positivamente a cómo nos enfrentamos al mundo. Desde una buena base de autorrespeto estamos en sintonía con las demás personas que también se quieren a sí mismas, y podemos entablar relaciones saludables que nos permiten relacionarnos desde la sinceridad, y poder crecer y madurar juntos.

Cuando estamos preparados para asumir quiénes somos conseguimos amarnos a nosotros mismos. Entonces nos liberamos de la presión por fracasar, y es cuando se produce el máximo desarrollo personal de nuestras habilidades y capacidades. Amarse a uno mismo implica también un mejor conocimiento sobre uno mismo. ¿Sabes cómo puedes lograr encontrarte a ti mismo para ser más feliz?

Amarse a uno mismo es también abrirse y liberarse de ciertos condicionamientos y expectativas que otros han depositado en nosotros. No podemos permitir que nuestra vida transcurra en una especie de burbuja, debemos tratar de superar las ataduras, comprender que solo están en nuestra mente y empezar a conectar con personas o aficiones que no nos habíamos dado la oportunidad de conocer.

Amarse a uno mismo es, como hemos visto en el segundo punto, despojarnos de máscaras y convencionalismos. No debes agradar a todo el mundo: si te muestras tal como eres, muchos sabrán apreciar tu honestidad y gustarán de compartir buenos ratos contigo.