Las buenas Relaciones Interpersonales en el área empresarial son la clave del éxito.

Las personas frecuentemente conciben difícil relacionarse en los ambientes laborales, en la actualidad. Lo anterior se debe a la presencia de las diferencias generacionales y a las diferentes áreas de formación profesional, entre otros, lo cual viene a concebir un ambiente de trabajo diverso que debe ser administrado con pericia y eficacia.

Debe ser trabajado y fortalecido a través de un liderazgo asertivo que estimule una labor colaborativa, basada en el respeto y la transparencia en las tareas desempeñadas.

Según los tipos de Relaciones empresariales se pueden dividir en dos grandes áreas a cubrir. 

Primer grupo, las Formales deben ser sólidas y dan estabilidad laboral, no viven pensando que puedan perder su empleo o que no van a renovar etc.

La idea organizacional es invertir en su personal clave para capacitarlo, que sea experto en su área y sea capaz de tener fidelización y compromiso ante la empresa u organización a la que siente pertenencia.

Las relaciones estrechas de tipo laboral son basadas en la confianza absoluta, discreción y sobre todo lealtad; ejemplos, el gerente con sus asesores, su secretaria o secretario personal, su coach o mentor laboral.

Las relaciones antagónicas son aquellas donde alguno de los miembros del equipo es beneficiado a costa de otros del equipo y este tipo de relación perjudica en gran medida el clima laboral y causa muchos conflictos, baja los niveles de eficiencia laboral.

Es aconsejable evitar las competencias insanas o relaciones tóxicas laborales, como lo son las antagónicas o simbióticas, que las dos no suman al equipo. Les resta energía la rivalidad, oposiciones sin sentido, intereses u objetivos diferentes, que hacen que se pierda la visión y misión del equipo.

Las relaciones simbióticas son aquellas parasitarias que comúnmente las conocemos como compadrazgos o preferencias, que no son equitativas ni leales al equipo.

Las relaciones humanas individuales son vínculos sanos sin intereses o necesidades previas, los une la amistad, el aprecio al ser humano, a su calidad humana personas, en la empresa que unifican son empáticas, aceptan y promueven la diversidad, y evitan o son conciliadores de conflictos.

Segundo grupo, Informales, son personas que se comunican y trabajan en conjunto, aunque sus interacciones son recíprocas, no necesariamente pertenezcan al mismo equipo pero se apoyan y mantienen cada quien sus objetivos para sus áreas a trabajar.

Relaciones Distantes son los proveedores de servicios o materiales, maquinaria, personal temporal, personal con quien se deben mantener buena relación, pero se tiene claro que es una relación de gana – gana y apoyo laboral por contratos o temporadas.

Relaciones Cooperativas son todas aquellas que para que sea un éxito se necesita que todos los equipos estén sincronizados y capacitados para responder cuando sea necesario. Ejemplo, Emergencias de cualquier índole que sea necesario que todos apoyen en bien común.

Relaciones Colectivas son grupos organizados que velan por los equipos de trabajo más vulnerables, cuidando de sus derechos ante la empresa u organización, siendo intermediarios en las negociaciones,

En este sentido, las empresas requieren colocar en sus planes estratégicos de trabajo, espacios de interacción y de convivencia, que les permitan a cada uno de sus colaboradores o miembros del equipo compartir ideas que promuevan la integración y socialización en sus diferentes áreas, dado que con esto se permite la efectiva toma de decisiones en beneficio del alcance de los objetivos organizacionales.

Una organización inteligente es toda aquella que aprende contínuamente y estimula de manera constante la labor colaborativa, para beneficio integral, y en la que cada uno de sus integrantes asiste en el objetivo establecido, aportando de manera equitativa los insumos y conocimientos de acuerdo con sus áreas de formación.

El valor de las relaciones humanas, es un factor que debe preponderar por encima de las relaciones labores y éstas deben ser trabajadas y reforzadas diariamente, colocando en los planes de trabajo que enmarcan a la organización, espacios de integración en los que se haga partícipe a cada uno de los integrantes que conforman las áreas de la empresa.

Dentro de todo plan de trabajo es necesario abarcar la parte de la calidad humana y todo aquello que permite que nuestros colaboradores se sientan parte de aquellas “estructuras” que al final morirán, sino cuentan con el recurso humano convencido de su lugar dentro de la organización. Es por esta razón que se requiere estimular, reconocer y persuadir a los funcionarios que forman parte de la empresa en la cual laboran actualmente, pero que a la vez desarrollan relaciones laborales que se consolidan a través de las buenas relaciones humanas que son construidas desde la base de nuestros hogares.

Las buenas relaciones humanas se construyen habitualmente y se consolidan a través de aquellas personas con las que compartimos en el transcurso de nuestras vidas. No es la excepción nuestro lugar de trabajo, por lo que necesitamos relacionarnos e interactuar con otras personas, dado que es en este lugar donde permanecemos la mayoría del tiempo.

Las personas demandan relacionarse entre ellas a través de diferentes medios. En el caso de los lugares de trabajo, este tipo de contacto se da en su mayoría de manera personal y directa, por lo tanto, es necesario construir mecanismos a lo interno de nuestras organizaciones, para que estas relaciones puedan darse con una total libertad,  disposición de parte de todos: preparando un ambiente de trabajo sano, acogedor para todos y edificando las relaciones laborales, las cuales promueven una mayor productividad, con esto se obtiene un recurso humano reconocido, satisfecho con su labor.

Además, hay que considerar dentro de las estrategias de trabajo a seguir, el hecho de estimular las buenas relaciones humanas en el trabajo con el propósito de aumentar el potencial y el deseo de hacer bien las cosas; por lo tanto, es necesario construir canales de comunicación asertivos, reformular los planes de trabajo que carezcan de una estructura en la cual la jerarquía no cuente con un nivel de participación e involucramiento en las tareas de su equipo de trabajo, valorar los espacios de integración y socialización que se estimulan y la creación de técnicas grupales para el alcance de metas.

El valor del recurso humano es la pieza fundamental para el alcance de los objetivos organizacionales, por lo que resulta de suma importancia reafirmar la presencia de un líder que estimule una labor integral. Las Capacitaciones para líderes y para sus equipos de trabajo son la mejor inversión que puede hacer una empresa.